¿Cómo cierra el primer trimestre en la industria del transporte en México?
8 de abril de 2026

Ciudad de México, a 08 de abril de 2026. – El primer trimestre de 2026 dejó señales claras para la industria del transporte en México. El sector inició el año con una caída relevante en la comercialización y producción de vehículos pesados, acompañada de una operación cada vez más presionada por los costos.
De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), las ventas al mayoreo registraron caídas cercanas al 30% durante el primer bimestre del año, mientras que la producción y las exportaciones mostraron contracciones de hasta 50% en el mismo periodo. Este comportamiento refleja una menor demanda interna y un entorno que ha llevado a las empresas a tomar decisiones de inversión con mayor cautela.
“La industria del transporte está enfrentando un ajuste operativo importante. La caída en ventas es solo un reflejo de algo más profundo, que es la presión sobre la rentabilidad de las operaciones”, explica María de los Ángeles Useche Serrano, directora comercial de Total Protect, empresa de seguridad privada que ofrece servicios de tecnología avanzada, prevención y eficiencia ante cualquier evento de riesgo en el país.
En paralelo, el entorno operativo también se ha vuelto más exigente. El precio del diésel se ha mantenido alrededor de los 28 pesos por litro en los primeros meses del año, lo que ha incrementado de forma directa los costos de operación para las flotillas. Ante este escenario, el gobierno federal ha implementado estímulos fiscales para contener el impacto en los combustibles, en reconocimiento al papel del transporte en la economía.
El sector financiero también comienza a reflejar estos ajustes. Se proyecta un crecimiento cercano al 40% en el financiamiento para la adquisición y renovación de unidades, impulsado por esquemas de arrendamiento y crédito que permiten mantener la operación sin comprometer liquidez.
“El principal reto hoy no está en la caída de ventas, sino en la falta de visibilidad sobre la operación. Muchas empresas siguen tomando decisiones sin tener claridad de lo que ocurre en cada trayecto, y eso, en un entorno de costos elevados, se vuelve crítico”, explica Useche Serrano.
El incremento en el costo del diésel ha llevado a replantear la forma en que se gestionan las unidades. Cada recorrido, cada parada y cada hábito de conducción tiene un impacto directo en los gastos. Este escenario ha impulsado el uso de herramientas tecnológicas que permiten observar la operación con mayor precisión.
A través del monitoreo en tiempo real y el análisis de datos, las empresas pueden identificar patrones que antes pasaban desapercibidos. Consumos elevados de combustible, tiempos prolongados con el motor encendido sin movimiento o desviaciones de ruta forman parte de los factores que hoy pueden medirse y corregirse.
“Hoy el costo no está solo en el diésel, también está en lo que no se ve, como tiempos muertos, desvíos o hábitos de conducción. Cuando no se mide, no se corrige, y eso termina impactando directamente la rentabilidad de la operación”, señala Useche. “Con información en tiempo real es posible tomar decisiones más informadas y ajustar la operación en el momento adecuado”, agrega.
Este tipo de soluciones también incide en la seguridad. El monitoreo constante y la integración de datos permiten prevenir incidentes y mejorar la respuesta ante cualquier eventualidad en carretera, lo que contribuye a una operación más estable.
El resultado es un cambio en la forma de operar. La eficiencia se construye a partir de información, seguimiento y capacidad de reacción en tiempo real. En un entorno donde los costos se mantienen al alza, entender lo que ocurre en cada trayecto se vuelve indispensable.
“La diferencia ya no la hace el tamaño de la flota, sino la capacidad de anticiparse. Las empresas que entienden su operación en tiempo real son las que logran sostener márgenes en un entorno cada vez más presionado”, concluye Useche.
El arranque de 2026 deja una señal clara para la industria. El transporte en México continúa en movimiento, con un enfoque más preciso sobre sus costos y su desempeño. En ese contexto, la visibilidad en tiempo real se ha convertido en un factor crítico para la rentabilidad de las flotillas. Entender lo que ocurre en cada trayecto permite ajustar la operación con mayor precisión y reducir ineficiencias. En un entorno de presión en costos, esa capacidad marca la diferencia en la sostenibilidad del negocio.
Como cierra el primer trimestre en la industria del transporte en Mexico.docx
DOCX - 35 Kb
Como cierra el primer trimestre en la industria del transporte en Mexico.pdf
PDF - 127 Kb